Dionisíaco o Apolíneo
Amante del buen comer y del buen beber, léase: muchas calorías, grasas y otro tanto de vino y cerveza, contó un sueño en el que Nietzsche —haciendo las veces de terapeuta— le proponía que cambiara de dios: de Dioniso a Apolo.
El hombre se defiende asegurando que está tomando menos.
El psicoanalista, asumiendo a su vez el papel de Nietzsche, le recuerda que Apolo exige lealtad total y que, para colmo, si evita el alcohol, Baco —el Dioniso romano— lo vive como un desprecio y se ofende. Entonces, o cambia de religión o irá de mal en peor.

👍 El nacimiento de la 'tragedia'*.
ResponderBorrar*lunfardo para referirse al atuendo uniforme consistente de ambo, camisa, corbata y zapatos.