"Ne pas reculer devant son désir" (Lacan).
Entre las consecuencias de sobrevalorar el sentimiento de culpa —pandémico e intangible— se comprueba que la responsabilidad —inherente a los actos— queda relegada o minimizada. En términos plurales, por ahora: el sentir se impone a la ética y del resto se encarga la fuerza pública.

