Ir al contenido principal

Entradas

Destacado

Giambattista

En el transcurso de una tertulia a la que fue invitado por primera vez, unos departían sobre marinismo . El susodicho se acercó al grupo queriendo darse corte, a la manera de un “nuevo rico”, tratando de intercalar sus conocimientos náuticos, y sin sospechar que el tema no giraba en torno a velas, cabos o mareas, sino a las metáforas rebuscadas del napolitano G. Marino (siglo XVI): “La blanca nieve de tu frente coronada de jazmines” → la piel. “El sol dorado que en tu cabello se enciende” → el brillo del cabello. “Las líquidas perlas que tu llanto derrama” → las lágrimas.

Últimas entradas

Voces Desparejas

Tres Pascuas

Si Vis Pacem...

Secuelas del Coronavirus

Cerebro del cerebro

Determinismo y Futurología

Télex

Clarividente

Lexicón Enciclopédico

Paralelismo Ontológico

Maestro Palatino y Psicoanalista

Dos Grados de Parálisis

La femme n'existe pas, a déclaré Lacan.

Vecindad Otoñal

Según el incapaz de extinción sistema aristotélico

Kairós

Aliquis dixit

C: leí, pensé, me aturdí y escribí

De leyenda

Le Lien Diasporique

Pulsación

Breve Historia Judía

Desde China

Aléxandros

Preseleccionado para hacer de James Bond

Naturalmente Franco

Comodoro Py¹

Comento a un Epítome Lacaniano

Arnaldo Rascovsky