Urbi et Orbi
Contra toda apariencia, el “complejo de inferioridad” constituye la forma más extrema de narcisismo: el menos phi (-φ) indicado por Lacan. El acomplejado atribuye superioridad al otro, que este suele convalidar, sin que por ello se llegue a un “complejo de superioridad”. ¿Cómo explicar que lo segundo resulta menos grave que lo primero? Porque la “inferioridad” opera como un artilugio destinado a la conservación del yo en su pretendida unidad indisoluble. Distinto de la creencia en la propia superioridad que, aunque ególatra, podría abrir brechas por donde algo del deseo inconsciente mane.

